En el refrigerador de un uruguayo es muy difícil encontrar leche, yogur o quesos que no sean de Conaprole, la empresa cooperativa fundada en los años 30 que concentra más del 70% de las ventas de lácteos en el Estado sudamericano. Pero el tamaño reducido del mercado interno, en un país donde el número de vacas triplica al de la población (de 3,44 millones de habitantes), ha hecho que, en las últimas cuatro décadas, el crecimiento de la empresa haya estado fuertemente ligado a sus ventas en el exterior, hasta el punto de que se ha convertido en la mayor exportadora de lácteos de América Latina.