Bensadoun (Casablanca, Marruecos, 1939), hijo de un comerciante de calzado y nieto de un zapatero, llegó a Montreal a principios de los años sesenta para cursar estudios en Economía. Trabajó un tiempo como analista y luego participó en un proyecto con una firma de zapatos. Ahí se dio cuenta de que sus lazos familiares con el calzado le podían abrir una senda exitosa. Fundó Aldo en 1972, exhibiendo sus productos en una sección de unos grandes almacenes. Seis años después, abrió su primer establecimiento en la calle Sainte-Catherine, una de las arterias comerciales más importantes de Montreal.