La IA agéntica, la cuenta europea y la deuda soberana amenazan los depósitos de la banca

La banca de inversión augura más lucha por los recursos de los clientes y más coste. CaixaBank y Unicaja tienen la mayor proporción de dinero no remunerado en su balance.

El lanzamiento de Muse en Estados Unidos ha vuelto a poner en el foco el futuro de los depósitos de la banca. El nuevo agente de inteligencia artificial (IA) personal desarrollado por Meta será capaz de mover el dinero de los clientes a las opciones más ventajosas con un mínimo de esfuerzo hasta para los ahorradores más perezosos.

Y esas alternativas empiezan a multiplicarse, incluso entre las que tienen menos riesgo y pueden competir de forma directa con los depósitos. La subida de los tipos de interés ha devuelto el atractivo a la deuda soberana y Europa está promoviendo una cuenta de inversión que busca específicamente movilizar el ahorro que los clientes tienen a buen recaudo en las entidades financieras.

La banca de inversión está empezando a vigilar estas amenazas para determinar su impacto en el sector bancario. Y el español está en el grupo de los que se miran con más atención.

Más que Europa

España tiene un volumen de depósitos no remunerados superior al del resto de Europa. Los analistas cuestionan qué pasará con este dinero si la IA agéntica (la que es capaz de razonar, planificar y ejecutar) pone al alcance de los dueños la posibilidad de saltar a una alternativa que genere intereses sin riesgo con solo pedírselo.

CaixaBank y Unicaja lideran el ránking. No abonan un euro a los dueños del 73% de sus depósitos, según los datos de UBS. Sabadell solo remunera el 40% y Bankinter, el 43%.

Santander y BBVA no hacen públicos estos datos, pero el coste medio que desembolsan por sus depósitos de particulares en España es del 0,58% en los dos casos y ambos han hecho bandera de su capacidad de vincular a los clientes con productos financieros, no con el abono de intereses por sus imposiciones.

«Los agentes autónomos de IA suponen un riesgo estructural para los márgenes de los depósitos y el margen de intereses si permiten a los clientes cambiar fácilmente a ofertas más competitivas», señala Deutsche Bank en un informe sobre BBVA.

El problema es que cada vez hay más alternativas, aseguran fuentes financieras. En un mundo de tipos cero, perder unos céntimos por mantener inmóvil el dinero representaba un reducido coste de oportunidad. Ahora no solo es más fácil, sino que la deuda soberana de España, Italia o Francia renta cerca o más de un 4% a 10 años y está considerada un activo libre de riesgo para el Banco Central Europeo (BCE).

Los Estados están dando facilidades. En España, los particulares pueden comprar de forma directa Letras del Tesoro y lo aprovechan cada vez que las rentabilidades en las subastas elevan su generosidad.

Movilizar los ahorros

También Europa compite por los recursos que están en los bancos. La nueva cuenta europea de inversión pretende canalizar el dinero que los ahorradores tienen paralizados en depósitos bancarios hacia inversiones en sectores empresariales clave de la economía europea. En España esa cifra de depósitos paralizados roza el billón de euros.

«El riesgo más estructural es la continua financiarización del ahorro de los hogares en forma de bonos soberanos y productos de inversión, lo que podría limitar el crecimiento de los depósitos con el paso del tiempo», apunta Barclays en su último informe de situación de la banca española.

La amenaza ha pasado factura a las cotizaciones. «Junto con el aumento de los rendimientos de la deuda soberana, la amenaza de que la IA autónoma reduzca los márgenes de pasivo ha ejercido presión sobre las acciones bancarias europeas, a raíz del lanzamiento de Meta Muse en EEUU», explica UBS.

«No se trata de un debate nuevo. Estas preocupaciones ya se habían planteado a principios de año, pero es importante teniendo en cuenta el volumen de depósitos de los hogares que reciben una remuneración escasa o nula —unos ocho billones de euros en la zona del euro— y que sustentan la rentabilidad del sector», añade la entidad suiza.

UBS ha estudiado los sistemas bancarios de los países europeos y España se sitúa entre los que tienen un mercado de depósitos menos competitivo y donde la retribución puede ser más baja sin perjudicar a los bancos.

¿Quién arriesga más?

La duda es quiénes sufrirán más, si los países más competitivos, porque los clientes demuestran una mayor ambición financiera y puedan ser más proclives al cambio, o los más conservadores, donde los usuarios son reacios a moverse, pero donde hay más dinero con baja remuneración que puede generar un shock si empieza a trasladarse.

Los bancos españoles aseguran que pueden resistir, igual que han hecho en el pasado. La irrupción de los neobancos ha restado muy poca cuota a las grandes entidades, que han virado su estrategia hacia la fidelización de los buenos clientes, más que a la lucha de precios, según fuentes financieras.

CaixaBank es un ejemplo de ello, según UBS. «Con unos depósitos de los hogares de entre 250.000 y 300.000 millones de euros que prácticamente no ofrecen remuneración alguna, es lógico que los inversores vean esto como un posible punto débil en un mundo en el que los agentes de IA reducen las fricciones con los clientes«, plantea el banco suizo.

«No negamos que las tendencias en los precios de los productos puedan ser, en términos generales, negativas a medida que aumenta la penetración de la IA, pero señalamos que ya llevan tiempo existiendo ofertas de depósitos atractivas sin que ello haya mermado la posición de CaixaBank«, asevera.

La conclusión de la banca de inversión es que el sector español se enfrenta a una mayor competencia por los depósitos y que el coste tenderá a incrementarse, pero cree que será un proceso gradual, no acelerado, y que los bancos tienen la capacidad de gestionar el impacto.