La deuda pública se ha estancado en valores que rozan un año de renta nacional, lo que representa la principal amenaza para la sostenibilidad del Estado de bienestar español. Según los datos divulgados esta semana por el Banco de España, los pasivos de las administraciones públicas aumentaron en 5.000 millones de euros durante el mes de mayo, y más de 10.000 millones en lo que va de año.