«Espero que los mercados sean una señal para que los electores no den su apoyo a los populistas de izquierdas y derechas», ha declarado en una entrevista a la Deutsche Welle el comisario y vicepresidente Günther Oettinger. Sal en la herida. Las declaraciones han provocado una tormenta política en Italia y en el Parlamento Europeo, donde varios grupos políticos han pedido su dimisión.