Aunque las aguas se han calmado desde que en octubre las empresas catalanas vieron peligrar su seguridad jurídica por el proceso independentista, todavía hay compañías de larga tradición en el territorio que deciden trasladar su sede social fuera de la comunidad autónoma. Es el caso de la inmobiliaria Habitat, que ha cambiado su domicilio social de Barcelona a Madrid.