España es cada vez más atractiva para los empresarios chinos. En 2016 invirtieron 1.708 millones, lo que supone multiplicar por 3,8 veces la cifra del ejercicio anterior. El año pasado las compras se centraron en infraestructuras (Urbaser, filial de ACS) y entretenimiento (RCD Espanyol), al margen de los negocios inmobiliarios del magnate Wang Jianlin, presidente del grupo Dalian Wanda. España sube de la novena a la séptima posicion receptora de dinero chino en Europa, donde los líderes son Alemania y el Reino Unido. Por primera vez desde 2013 estos inversores colocaron más dinero en Estados Unidos (45.718 millones de euros) que en Europa (43.815 millones), según un estudio de Baker Mckenzie.