La economía española todavía está digiriendo los excesos de la inversión inmobiliaria en los años del boom. Prueba de esto es la evolución la productividad, que sigue siendo una asignatura pendiente, y lo es, sobre todo, por el rendimiento de las inversiones, según un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). En lo que va de siglo la productividad del capital un 2% al año en términos absolutos. “Las inversiones improductivas, sobre todo en activos inmobiliarios, han tenido un efecto intenso y duradero”, concluyen los autores del estudio.