
Todavía queda mucho para igualar los niveles de inversión vistos en el boom de 2021 y 2022, pero el fintech parece salir del bache en el que cayó a partir de la crisis del Silicon Valley Bank. Cierra el periodo de abril a junio con una financiación captada en el planeta que excede los 10.000 millones de dólares (8.500 millones de euros), afianzándose por encima de esta cota por segundo trimestre consecutivo.
Así se extrae de la información distribuida por el servicio de análisis CB Insights. Según la plataforma, las start ups que aúnan tecnología y finanzas absorbieron un importe global de 10.500 millones de dólares en ese cuarto del año, cifra que se sitúa en línea con los 10.700 millones de dólares (dato revisado) atraídos de enero a marzo.
Éstos son los dos trimestres de mayor inversión en fintech desde el primero de 2023, cuando se recabaron 16.300 millones de dólares. Fue en marzo de aquel año cuando explotó la crisis del Silicon Valley Bank, a la que se añadieron luego los problemas de First Republic y Signature y la fuerte corrección en las valoraciones de algunos gigantes del sector. Las dudas generadas por estos hechos pasaron factura a la apuesta por la tecnología aplicada a las finanzas, que desde entonces solo ha ofrecido signos de debilidad.
Ahora, no obstante, se observan algunos brotes verdes que invitan al optimismo. El principal, es la solidez de las megarrondas de financiación, las que mueven más de 100 millones de dólares. Estas grandes operaciones están volviendo a ganar fuerza y de abril a junio han canalizado hasta un 40% de la inversión total registrada, recoge CB Insights.
Transacciones
La mayoría de estas transacciones cienmillonarias se han producido en Estados Unidos, que acaparó el 65% de las megarrondas y el 71% del valor de la financiación movilizada a través de éstas. Respecto al total de operaciones, este país acoge el 43% y el 60% del importe agregado global. «Son proporciones récord», aseguran los expertos de CB Insights.
No es de extrañar, por tanto, que la mayor ronda del trimestre se haya dado en este mercado. Se trata de la protagonizada por Plaid, que ha recabado 575 millones de dólares, gracias a la participación de BlackRock, Fidelity o Franklin Templeton, entre otros gigantes, y que ha contribuido a revelar el fuerte apetito que genera este facilitador de tecnología financiera para conectar bancos tradicionales y plataformas digitales.
A continuación en el ránking de mayores operaciones del segundo cuarto del año, se sitúan las efectuadas por las fintechs también estadounidenses Rippling, la plataforma de software en la nube que permite automatizar el pago de nóminas, las tarjetas corporativas, etcétera, y Addepar, que pone el foco en la gestión de patrimonios, con dos rondas valoradas en 450 millones de dólares y 230 millones de dólares, respectivamente.
Las transacciones en etapas avanzadas en banca digital, mercados de capitales, pagos y tecnología patrimonial aumentaron en el segundo trimestre, «lo que sugiere que las condiciones actuales de inversión favorecen a las fintechs consolidadas con modelos de negocio probados», concluyen los profesionales de CB Insights.