La JUR pide reforzar los depósitos ante el éxito de los neobancos

El fuerte crecimiento que neobancos como Revolut están registrando en Europa pueden ser el detonante para que las autoridades comunitarias finalmente apuesten por mutualizar la garantía de los depósitos en toda la zona euro.

Así lo planteó ayer el presidente de la Junta Única de Resolución (JUR), Dominique Laboureix, en una rueda de prensa previa a la conferencia anual que se celebra hoy en Bruselas.

«El mercado está cambiando», explicó Laboureix, que recordó que en toda la zona euro existe una protección a los depósitos de hasta 100.000 euros por persona y banco, pero en el caso de que un neobanco fallase y no cayese en resolución, sino que fuese liquidado, entonces sería el fondo de garantía de depósitos nacional el organismo encargado de proteger a los depositantes.

En el caso de Revolut, por ejemplo, el fondo de garantía de depósitos está localizado en Lituania, aunque el neobanco cuenta con una base de más de 50 millones de usuarios repartidos por todo el continente.

Situaciones como ésta, según el presidente de la JUR, pueden llevar a la paradoja de que millones de clientes en un país como Alemania tengan que recurrir en una hipotética liquidación a la protección de los de pósitos de estados como Lituania o Chipre, con una teórica menor capacidad fiscal.

Para minimizar cualquier potencial riesgo para los clientes de los neobancos y para garantizar un trato igual a todos los depositantes en la zona euro, Leboureix cree que el nuevo entorno refuerza la necesidad de mutualizar los fondos de garantía para que actúen de forma solidaria.

«Solo digo que hoy la realidad del mercado podría crear las condiciones para que se mutualicen los fondos de garantía, para asegurar que todos los clientes por igual estarán protegidos. Esto incrementará la resistencia del sistema y protegerá al contribuyente«, argumentó.

Extender la regulación

El presidente de la JUR defendió también la conveniencia de ampliar el alcance de la supervisión y la regulación para cubrir el sector de la banca en la sombra, que en los últimos años ha ganado peso en el sector financiero.

«No digo que tengamos que regularlo todo ni empujar a todos a la misma regulación, pero si estos actores, en caso de que caigan, pueden crear un contagio que afecte al sistema financiero, quizás deberíamos pensar en regularlos al menos un mínimo», opinó.

Laboureix abogó por una regulación que obligue a una gestión de los riesgos dentro del sector de las entidades desreguladas. «No se trata de regular a todos, solo a los sistémicos. Si uno de estos grandes actores cae, ¿qué hacemos? Mejor establecer unas reglas mínimas«, insistió.