Nuevo revés judicial para Uber, esta vez en el Reino Unido donde un tribunal laboral acaba de dictaminar que los conductores de la empresa de transporte compartido no son autónomos sino sus empleados y, por tanto, tienen el derecho a recibir el salario mínimo y días festivos y descansos vacacionales retribuidos. La sentencia, que es recurrible, puede afectar a decenas de miles de trabajadores británicos de compañías con un modelo similar de negocio, basado en la llamada economía colaborativa que se apoya en las nuevas herramientas digitales.