El Tribunal de Justicia de la UE estrecha el margen para los abusos a los clientes que solicitan un préstamo. Los jueces europeos dieron este martes respaldo legal a la jurisprudencia del Tribunal Supremo español sobre los intereses de demora, el dinero extra que las entidades financieras cobran cuando se produce un impago. La Corte de Luxemburgo sentenció que la doctrina del Supremo, que declara ilegal aplicar intereses de demora que superen en más de dos puntos porcentuales el interés normal del crédito, no contraviene la directiva europea sobre cláusulas abusivas. De haber decidido lo contrario, los jueces habrían abierto la puerta a una subida de dichos intereses por parte de los bancos.