La justicia europea deberá volver a evaluar la multa de 1.060 millones de euros impuesta a Intel en 2009. Ocho años después de que Bruselas aplicara un castigo récord al fabricante estadounidense de microchips por abuso de posición dominante, el Tribunal de Justicia de la UE ha anulado la sentencia que obligaba a la compañía a efectuar el desembolso. En el dictamen publicado este miércoles, los jueces comunitarios devuelven por defectos de forma el asunto al Tribunal General, que en 2014 dio la razón a Bruselas. Ese regreso es una nueva oportunidad para Intel de esquivar la multa o ver su cuantía reducida, pero no implica que vaya a ser anulada, y puede suponer tan solo retrasar el momento en que Intel tenga que abonar la totalidad de la sanción.