La llegada del AVE a Burgos, prevista para finales de este año, se retrasará al menos cinco meses debido a que el viaducto de Frandovínez sobre el río Arlanzón, recién construido, presenta fallos de estructura y debía ser demolido. Las obras de derribo acaban de comenzar. Este trabajo provocará un nuevo retraso en la llegada de la alta velocidad a la capital burgalesa, que ha visto como se demoraba en sucesivas ocasiones este proyecto, y que en el calendario del Ministerio de Fomento figuraba en las estaciones a estrenar este año junto a Castellón, Granada y Murcia.