Los directivos no son ajenos a esa percepción. Para el 84% de los encuestados en el Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para EL PAÍS, la explosión de casos en curso es perjudicial para la economía española. Sin embargo, y aunque todo caso cuenta con corruptores y corrompidos, a la hora de establecer responsabilidades muchos ejecutivos se desentienden: solo uno de cada cuatro (un 24%) cree que el sector privado tiene mucha responsabilidad en acabar con esa lacra.

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