La mayor cadena de joyas de EE UU afronta una demanda colectiva por acoso sexual

“Cada beso (kiss) empieza con Kay”. Es el lema que pone el broche a los anuncios de la popular cadena de joyerías de Estados Unidos. Pero hay poco de romanticismo en la trastienda de estos locales que definen la estampa de los centros comerciales en Estados Unidos. Sterling Jewelers, la dueña de Kay Jewelers y de Jared the Galleria of Jewelry, se enfrenta a una demandada colectiva apoyada en las declaraciones de 250 empleados que acusan a sus gestores de haber fomentado una cultura que alimenta el abuso y la discriminación sexual a todos los niveles.

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