Los Beatles tardaron cinco meses en grabar el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, toda una eternidad en 1967, cuando los discos se hacían en un par de semanas. El derroche, sin embargo, valió la pena. El álbum, un LP con 13 temas atestado de sonidos de arpas, armónicas y una surtida orquesta, consagró a la banda como una de las mejores de todos los tiempos. El año pasado, medio siglo después de haber dado a luz, se editó una nueva versión para tocadiscos y causó furor: más de 72.000 copias fueron vendidas en Estados Unidos, la meca de la música, y significó todo un milagro para una industria, la del vinilo, que hace dos décadas parecía destinada al olvido.