La OCDE prevé que este año la economía mundial crezca el 3,3% y que en 2018 lo haga a un ritmo del 3,6%. Estos datos, sin embargo, no están exentos de riesgos. La organización de países más industrializados del mundo apunta a “vulnerabilidades financieras y una posible volatilidad del mercado financiero causada por divergencias en las tasas de interés”, como posibles fuentes de problemas. También ve amenazas por “el mayor proteccionismo”.