La ola de opas derriba las reticencias de la banca de inversión a las ofertas hostiles

JPMorgan y UBS asesoran dos ofertas hostiles: la de BBVA y la de Monte dei Paschi. Goldman Sachs prefiere las entidades atacadas y trabaja con Sabadell y Commerzbank.

A la banca de inversión no le gustan las opas hostiles; tampoco los inversores activistas. Un mandato en ambos casos puede convertirse en un regalo envenenado que obligue a enfrentarse a un cliente pasado o potencial o a indisponerse con un Gobierno. Son posiciones que se consideran agresivas, fuerzan a tomar partido y tienen un resultado incierto.

Los activistas siguen en la lista negra, pero las opas hostiles han sido reconsideradas. La oleada de ofertas no solicitadas que se ha desatado en la banca europea no ha dejado mucho más remedio, según aseguran varias fuentes financieras. Hay cuatro procesos en marcha y todos ellos necesitan asesores.

La posición más arriesgada es trabajar para la entidad que ha lanzado la propuesta, porque defender al opado incluso se puede ver como buenos ojos, según estas fuentes. Esta defensa, además, supone estar del lado de la parte potencialmente vendedora, que siempre es el flanco que prefieren los bancos de inversión.

Hay más consideraciones al margen de las reticencias iniciales a las opas hostiles. Las entidades señalan que no todo es blanco o negro, que mucho depende de quién es el cliente que pide el asesoramiento, porque si es uno de los buenos, con una relación histórica y de confianza, es difícil decir que no.

Cambios sobrevenidos

A eso se une que los procesos tienen vida propia. BBVA tiene cuatro asesores en su opa hostil por Sabadell, pero los dos primeros (JPMorgan y UBS) fueron contratados cuando el planteamiento era una unión negociada y amistosa. Los otros dos (Rothschild y Mediobanca) se sumaron ya con las hostilidades en todo lo alto.

Sabadell lo ha tenido más fácil para reclutar a sus defensores. Goldman Sachs y Morgan Stanley son los elegidos y su posición no es problemática. Es más, el primero de ellos es conocido en el sector por su predilección por este tipo de causas, y Sabadell no es el único de sus clientes que pasa por esa situación.

Aunque el nombramiento no es oficial, Goldman Sachs también sería uno de los seleccionados por Commerzbank para defenderse del intento de UniCredit de hacerse con el banco. El otro asesor es UBS, que en este caso cambia su papel con respecto a la opa BBVA-Sabadell.

Esta pelea es otra de las grandes del sector en los últimos meses, pero faltan por conocerse los asesores de la parte que ha tirado la primera piedra. UniCredit todavía no los ha anunciado y por ahora está actuando en solitario.

Orcel se asesora a sí mismo

Lo mismo sucede con el segundo de los movimientos de UniCredit: la oferta sobre su rival italiano Banco BPM. Mientras que el opado se ha puesto en manos de Citi y de Lazard, el opante se está asesorando con sus propias fuerzas. Al fin y al cabo, su consejero delegado, Andrea Orcel, ha sido toda su vida banquero de inversión y conoce en territorio que pisa.

La última opa en entrar en escena es la que Monte dei Paschi ha lanzado sobre Mediobanca, que acaba de rechazarla de plano. UBS vuelve a cambiar de papel porque en este caso está del lado del comprador, lo mismo que JPMorgan. Los dos bancos repiten como asesores de la parte hostil, igual que en BBVA-Sabadell.

La relevancia de las entidades en pugna ha sido clave para fichar a asesores de primer nivel y de referencia mundial. BBVA y Monte dei Paschi son grandes clientes de la banca de inversión y cuentan con entidades de confianza en las que han podido apoyarse.

Eso ha permitido salvar cualquier escollo, según señalan varios banqueros. Estas fuentes reconocen que, cuando una opa es hostil, hay que pasar por más comités de aprobación y apuntalar la defensa del caso para lograr el visto bueno dentro de la entidad, pero un cliente importante elimina cualquier escollo y más cuando se puede argumentar que no todas las puertas están cerradas y que una subida del precio ofrecido puede terminar con un desenlace pactado y amistoso.