
La Fed da al banco español un plazo de entre 15 días a tres meses para consumar la absorción de la entidad, reforzando su presencia en el mercado estadounidense.
La Reserva Federal ha dado este martes luz verde a la adquisición de Webster Bank por parte de BancoSantander, lo que granjea a la entidad que preside Ana Botín la última gran aprobación administrativa pendiente para la consecución de una operación de más de 12.000 millones de dólares (más de 10.000 millones de euros) que reforzará su presencia en el mercado estadounidense.
Así lo ha registrado la propia Fed, después de que su Junta haya aprobado la solicitud presentada por la matriz española de Banco Santander y por su filial Santander Holdings USA, con sede en Boston (Massachusetts) para adquirir Webster Financial Corporation y de esta forma, indirectamente, Webster Bank, situado en Stamford, Connecticut.
El aval de la Reserva Federal llega tras un exhaustivo análisis del impacto de la operación sobre la competencia en el mercado estadounidense en general y en el noreste del país en particular, que es donde Santander Bank gana peso con el movimiento. El banco central que preside Kevin Warsh ha tenido en cuenta, además, el historial de cumplimiento normativo y de prevención del blanqueo de capitales de ambas entidades.
La Junta ha mostrado su preocupación por el impacto de la operación en mercados como Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, donde el solapamiento de oficinas podría reducir la competencia, el número de sucursales y empleados bancarios en aras de mejoras de eficiencia. En cualquier caso, teniendo en consideración las alegaciones de Santander y el hecho de que la pérdida de empleos no es un criterio que pueda pesar en la autorización, la Fed concluye que los beneficios públicos de la operación superan los posibles efectos adversos y da sus bendiciones a la absorción.
Al avalar la petición del banco español, la Reserva Federal establece que Banco Santander no podrá consumar la operación de compra de Webster Bank hasta transcurridos 15 días desde la emisión de esta orden, pero que deberá concluirla antes de que transcurran tres meses.
Banco Santander ya había obtenido en junio otra de las autorizaciones clave que necesitaba de la Administración estadounidense, la de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC, por sus siglas en inglés). Este organismo, dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU, regula ay supervisa todos los bancos nacionales y las sucursales federales de los bancos extranjeros para garantizar el cumplimento de la ley.
Asimismo, Banco Santander ya obtuvo el 22 de julio la autorización correspondiente del lado del Banco Central Europeo. De esta forma, la entidad ha logrado ya todas las grandes autorizaciones administrativas pendientes y se encamina a culminar la operación antes de noviembre.
Resultado de la operación
La Reserva Federa detalla que, una vez ejecutada la absorción, la filial estadounidense de Banco Santander se convertirá en la decimonovena mayor entidad de depósitos de todoEstados Unidos, consolidando fondos por valor de más de 253.000 millones de dólares.
Su presencia será dominante en el mercado de Connecticut, donde controlará el 23,8% de los depósitos del estado, convirtiéndose en la mayor institución de ahorro de toda esta región al noroeste de los Estados Unidos.
Con todo, tras revisar el impacto de la operación en mercados bancarios como los de Connecticut, Massachusetts, Nueva York y Rhode Island, la Fed concluye que la fusión no genera una situación de monopolio, ni reduce sustancialmente la competencia.
La Junta valora la capitalización de Santander, no aprecia riesgos para la estabilidad del sistema financiero, y finalmente concede el plácet a la operación, anunciada el pasado febrero, con la que Botín busca reforzar el papel de la entidad en el mercado estadounidense.
«Vamos a crear un banco más competitivo para nuestros clientes. Es un win-win. Los clientes de ambas partes accederán a un mejor servicio y a mejores precios, y Estados Unidos en su conjunto recibirá miles de millones de dólares en inversiones y contará con un sistema bancario más competitivo», reivindicó la propia presidenta de Santander en una reciente entrevista en la CNBC, durante su paso por Nueva York.