La salida a Bolsa de Bankia: caso cerrado

En su taller para guiones cinematográficos recogido en la obra Cómo se escribe un cuento, García Márquez se refiere a la importancia de la precisión del lenguaje para describir los hechos de forma fidedigna o, simplemente, con sentido. Los hechos pueden generar emociones, pero las descripciones que las motivan tienen que ser objetivas para no desvirtuarlas. Señalaba Gabo, en un pasaje del libro, que no es correcto decir “ella le besó en el quicio de la puerta” porque el quicio es el marco donde está ajustada. “Ella no lo besa en el quicio: lo besa en el vano de la puerta”, recordaba.

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