La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocida como banco malo, vendió en 2016 un total de 14.097 inmuebles, un 25% más que el año anterior, según ha explicado hoy su presidente, Jaime Echegoyen. Entre la venta de inmuebles y otros activos, la entidad ingresó 3.923 millones de euros, un 1% más que en 2015, insuficiente, en todo caso, para enjugar las pérdidas, que se sitúan en 663 millones por las comisiones a las cuatro empresas inmobiliarias que les ayudan a vender (servicers, Altamira, Haya, Solvia y Servihabitat), impuestos, gastos de comunidades de vecinos y los gastos de financiación de su deuda.