No es una historia de venganza, pero sí una ironía del destino y un ejemplo de que un presidente nunca debe menospreciar a ningún profesional sea cual sea su categoría laboral. Carmen Guillén, secretaria del presidente de Caja Madrid, Jaime Terceiro, e ignorada por Miguel Blesa a su llegada a la entidad ha terminado aportando las pruebas clave sobre las tarjetas ‘black’ que pueden llevarle a prisión. Leer