En invierno es habitual que en España se destruya empleo y que suba el paro. Luego, cuando se acerca la Semana Santa, la contratación se anima, muy especialmente en la hostelería, y la coyuntura se invierte hasta que llega el otoño. Pero la Semana Santa este año no ha aliviado el primer trimestre, porque cayó en abril. Así que en el arranque de 2017 se ha reducido el número total de puestos de trabajo hasta los 18,44 millones y el paro ha crecido hasta los 4,25 millones de desempleados.