La tasa de ahorro de los hogares españoles ha caído en marzo de este año a la mitad desde el pico de la crisis y se acerca del mínimo histórico. La cota más baja se registró en 2008, cuando llegó al 5,8% de la renta disponible anual; ahora está en el 7%, muy lejos del 14% que rozó en 2009. De continuar así, se frenará el consumo y se ralentizará el proceso de reducción de deuda de las familias, todavía necesario a la vista de las pobres perspectivas demográficas y, por tanto, de crecimiento. Los bajos sueldos explican esta tendencia.