Si los datos de patentes son un termómetro para medir la innovación de las compañías, hay buenas y malas noticias para España. Las empresas españolas aumentaron sus solicitudes de patentes un 2,6% el año pasado hasta las 1.558, la cifra más alta de los últimos años. Además, las patentes concedidas a empresas españolas tras el examen de la oficina europea han crecido un 47%. La estadística consolida así el avance del año pasado, pero sigue dejando a España muy lejos de la cabeza en cuestiones de innovación: según los datos del informe anual de la Oficina de Patentes Europea presentados este viernes, España ocupa el puesto 27 en la tasa de solicitudes, por debajo de países como Estonia, Chipre o Puerto Rico, con 32 peticiones por cada millón de habitantes en una clasificación que lidera ampliamente Suiza con 892 por millón, seguida de países del Norte y Centro de Europa como Holanda, Suecia, Dinamarca, Finlandia y Alemania.