Nació como un espacio de networking que diera cobijo a emprendedores de Barcelona. Hoy, el Pier 01, ubicado en el Palau de Mar, es un hervidero de startups y una muestra de la atracción que tiene la ciudad por las empresas tecnológicas. En este centro están Tiendeo, HolaLuz o ByHours. Y ahora acaba de aterrizar Chartboost, una compañía nacida en San Francisco pero fundada por dos catalanes, Maria Alegre y Pepe Agell. Siete años después de que abriera su sede en Silicon Valley, la empresa dedicada a publicidad en los videojuegos ha decidido volver a Barcelona con 20 ingenieros y un objetivo: buscar el talento y el ecosistema innovador por el que se pelean multitud de empresas. En los últimos meses la ciudad ha vivido una lluvia de proyectos tecnológicos, desde grandes corporaciones como Facebook, Lidl, Microsoft o Nestlé, hasta empresas especializadas como Satellogic, Energisme, Moodle o Zeptolab. La tecnología ha impulsado en el primer semestre del año a la capital del Mobile World Congress, que necesitaba dejar atrás las malas noticias por los traslados de sedes sociales o por la caída del turismo.