La trampa del dinero fácil de los criptoactivos arroja pérdidas de 800 millones y 90.000 afectados

La primera estafa piramidal de la historia ofrecía una rentabilidad del 30% mensual a cambio de realizar aportaciones a una entidad denominada Caja de Imposiciones, con sede en la madrileña Plaza de la Paja. Su autora fue Baldomera Larra Wetoret, hija de Mariano José de Larra, quien a finales del siglo XIX se esfumó con los ahorros de 5.000 afectados, si bien fue el italiano Carlo Ponzi quien décadas después bautizó para la posteridad este tipo de fraude, que utiliza el dinero que va entrando para pagar los intereses comprometidos al resto de inversores. Desde entonces, son innumerables las estafas piramidales que se han ido sucediendo bajo la premisa del dinero fácil, con rentabilidades garantizadas, ya sea con inversiones en Bolsa, sellos o, ahora, con criptoactivos.

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