El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea ha denunciado que el Banco Central Europeo (BCE) no evaluó adecuadamente su necesidad de personar para supervisar a los grandes bancos y esto ha provocado que tenga que dejar en gran medida esta labor en manos de los expertos nacionales, según un informa publicado este jueves.
En concreto, los auditores europeos aseguran que al realizar supervisiones directas de las grandes entidades bancarias «el BCE ha tenido que depender bastante de recursos humanos aportados por las autoridades nacionales», pese a que es la autoridad presidida por Mario Draghi la que cobra a las entidades por este servicio.
«Sólo el 12% de todas las inspecciones ‘in situ’ han sido lideradas por personal del BCE, mientras que el 92% de todo el equipo de inspección ha llegado de las autoridades nacionales», ha explicado el miembro del Tribunal de Cuentas de la UE, Neven Mates, en la presentación del estudio que analiza la puesta en marcha del Mecanismo Unico de Supervisión.
«Hemos encontrado que el BCE no analizó adecuadamente sus necesidades a tiempo, y ahora parece estar sufriendo deficiencias de personal», ha destacado Mates.