Los ministros de Finanzas de la UE allanaron ayer el camino para emprender nuevas reformas en la eurozona. Los Veintiocho acordaron reforzar la solvencia de los bancos exigiendo nuevas garantías frente a las pérdidas. Las 30 entidades consideradas demasiado grandes para caer por su capacidad para poner en riesgo todo el sistema financiero —las denominadas too big to fail—, deberán emitir un mínimo de deuda subordinada y valerse de instrumentos para absorber pérdidas en caso de dificultades.