La UE lleva una década tratando de eliminar el roaming, los cargos extras que cobran las compañías a sus abonados por llamar o conectarse con el móvil cuando salen a otro país de la Unión. Pero no acaba de encontrar la fórmula. La última propuesta del Colegio de Comisarios ha derivado en un texto ambiguo y un verdadero galimatías, cuya filosofía es dejar sin efecto cualquier recargo para las llamadas y los SMS pero salvaguardando el roaming o la tarifa de itinerancia para los datos.