La venta de activos bancarios tóxicos se desploma en Europa

Los 15.000 millones atribuidos a 2024 son todavía una cifra provisional que puede estar sujeta a alguna actualización. Las subidas de tipos y la incertidumbre han impactado en el mercado.

El mercado de activos bancarios problemáticos (NPL, por sus siglas en inglés) nunca había sido tan pequeño en Europa desde la gran crisis financiera. La venta de este tipo de carteras se desplomó el pasado año en el Viejo Continente, con un volumen de transacciones de 15.000 millones de euros, lo que supone una caída del 80% con respecto a las cifras del ejercicio anterior, cuando alcanzaron una cuantía superior a los 76.000 millones.

Son las cifras publicadas en un informe reciente por el panel de expertos en NPL que asesora a la Comisión Europea sobre la situación de este mercado y del que forman parte BBVA y Banco Sabadell como representantes españoles.

Los 15.000 millones atribuidos a 2024 son todavía una cifra provisional que puede estar sujeta a alguna actualización, según el informe, pero no cambiará el diagnóstico general: el año pasado ha registrado el menor volumen de operaciones con NPL desde la gran crisis financiera.

Lejos quedan los casi 200.000 millones de euros vendidos en 2018 (el mejor año para el mercado de activos tóxicos en Europa) o los 150.000 millones de 2021. Las entidades bancarias europeas han acumulado varios ejercicios de desagüe masivo de préstamos problemáticos y este tipo de carteras están en mínimos actualmente: la ratio de NPL de la banca está en el 1,9%, rozando sus valores históricos más bajos (en España, este porcentaje es del 2,8%, según el documento).

«Con el stock de NPL en los bancos de la UE desplomándose, la necesidad de deshacerse de estos activos ha disminuido», señala el panel de expertos. También ha descendido la antigüedad media de las carteras, lo que explicaría en parte la tendencia decreciente del sector bancario a desaguar sus préstamos problemáticos.

Además de los bajos niveles totales de NPL, los participantes en el panel señalan otras causas que justificarían la caída del mercado de activos tóxicos. «Es importante considerar el impacto de las incertidumbres políticas y económicas, así como el incremento de los tipos de interés», explica el escrito, que constata que el sector ha experimentado unos precios agresivos en los últimos tiempos, que dificultan encontrar rentabilidad en las operaciones.

Compradores estadounidenses

El panel también hace un repaso a los compradores de estos NPL y la conclusión es que se trata de un mercado dominado por los grandes inversores institucionales, la mayoría de los cuales (un 68%) son estadounidenses, mientras que apenas un 27% son europeos.

¿Quiénes compran los activos bancarios tóxicos? Desde 2015, el principal inversor en NPL europeos ha sido Cerberus, con un volumen de compras de 98.000 millones de euros, según los datos recogidos por el panel de expertos. Lo siguen Davidson Kempner, con 80.000 millones, y cierra el podio Blackstone, con 54.000 millones.

Pero el dominio estadounidense está en retroceso, según el documento. La predominancia de los compradores con sede en EEUU «parece estar decreciendo, a medida que algunos inversores privados que antes eran compradores frecuentes cuando los bancos estaban desaguando ahora están estudiando cómo salir del mercado», anticipan los asesores de la Comisión Europea.

Están ganando peso, a su costa, los servicers inmobiliarios. Estas compañías cuentan con unas carteras conjuntas con un valor de 82.000 millones de euros, según los últimos datos recogidos por el panel. Es una cantidad que casi duplica los 43.000 millones alcanzados una década atrás.