Laboral Kutxa gana un 8% más con menos provisiones y el tirón de hipotecas

La cooperativa de crédito vasca registra un beneficio neto de 145,5 millones en el primer semestre, período en que la inversión crediticia crece casi un 5%.

Laboral Kutxa, entidad financiera integrada en la corporación Mondragón, considera «buenos» sus resultados de la primera mitad del año habida cuenta de que se registran con el telón de fondo de la desaceleración, las tensiones comerciales, los riesgos geopolíticos y el continuado descenso de los tipos de interés.

El beneficio neto alcanza los 145,5 millones, un 8,2% más, gracias al tirón del negocio de hipotecas y de fondos de inversión.

La cuenta de resultados refleja la política de rebaja de tipos de interés del BCE y arroja caídas del margen de intereses del 9% y del básico del 7%, muy lejos la de las alzas del 31% y del 25%, respectivamente, de hace un año.

En el semestre, Laboral Kutxa reduce dotaciones a saneamientos un 14%, hasta 29,8 millones; y no tiene merma por el pago a la Hacienda foral de Gipuzkoa -a la que tributa- del nuevo impuesto a la banca, cedido recientemente a Euskadi y que aún no se ha regulado. Este año, con toda probabilidad, ni la cooperativa de crédito ni Kutxabank, únicos bancos sometidos a la normativa foral vasca, pagarán ese tributo.

Hasta junio, la inversión crediticia aumenta un 4,8% y se coloca en 15.957 millones; mientras que los recursos intermediados totales -dentro y fuera de balance- alcanzan 32.793 millones, un 7,5% más.

Desde inicios de año, el saldo neto de créditos para vivienda de Laboral Kutxa sube un 3% empujado por el alza del 49% del volumen de nuevas hipotecas; y el saldo vivo de créditos al consumo crece un 2% tras el incremento del 5,3% de las nuevas concesiones.

En ahorro, la entidad financiera avanza a buen ritmo en figuras fuera de balance, que aumentan en conjunto un 12%. Por productos, destacan los fondos de inversión, cuyo patrimonio crece un 16%.

Según sus responsables, la posición financiera de Laboral es «sólida»: El ratio de solvencia está en el 24,84%, su liquidez a corto plazo se sitúa en el 547,77%, muy por encima de la exigencia del 100%; y la proporción de créditos sobre depósitos es del 65,86%.