Laboureix (JUR): «La próxima crisis sucederá un día u otro, pero la banca es mucho más resistente»

Para su mandato de cinco años, Dominique Laboureix se ha fijado como objetivo la realización de una revisión estratégica de la JUR y mejorar la operativa de la resolución europea. «Como ejemplo: le pido a un banco que tenga 100 euros de recursos susceptibles de sufrir pérdidas. Así que este banco emitirá 100 euros de bonos. Si este banco quiebra, tomaré estos 100 euros para absorber las pérdidas y recapitalizar, pero para hacerlo necesito acceder a ellos», señala el presidente de la JUR. «¿Dónde están los bonos? ¿En Francia? ¿En España? ¿Quiénes son los propietarios? Son elementos técnicos que se necesitan para implementar la decisión. Esto es operacionalizar: pedirle al banco que esté listo para darnos inmediatamente la imagen de dónde están los 100 euros», añade.

La JUR está realizando esta revisión elemento por elemento para mejorar el nivel de resiliencia de todo el sistema.

El otro elemento de la estrategia es aumentar la preparación del mecanismo de resolución. «Estamos organizando simulacros sobre la quiebra de un banco, preparándonos para la próxima crisis», indica, para añadir que los desafíos están evolucionando, y pone como ejemplo las caídas de Silicon Valley Bank en Estados Unidos y de Credit Suisse en Suiza.

«¿Estamos preparados para hacer frente a este tipo de crisis extremadamente rápidas basada en rumores y noticias? Es el tipo de nuevos desafíos que quiero abordar», destaca Laboureix.

Más allá de la JUR, el presidente reclama que se culmine la Unión Bancaria, que está incompleta por la falta de un sistema de garantía de depósitos común. «Están armonizados en el alcance de la protección, pero económicamente hablando son diferentes. Y eso significa que, si el banco quiebra tenemos la opción de la resolución, con unas reglas comunes específicas. Si decidimos liquidación, entonces el banco acude a las normas nacionales. Legalmente hablando, la ley dice que cada depósito está cubierto de la misma manera, 100.000 euros por cliente y banco. Esta es la ley. Económicamente hablando, por ejemplo, si quiebra un neobanco con sede en un país europeo pequeño con 50 millones de clientes en Europa, el fondo de garantía de ese país no podrá pagar a todos. La única solución es mutualizar el esfuerzo y así los clientes irlandeses y españoles estarán protegidos por la red de fondos de garantía procedentes de Irlanda, España… y no solo por el del país europeo pequeño. No es un problema político. Se trata de proteger a los clientes», opina.