En un fallo que puede afectar a millones de conductores alemanes y causar un profundo impacto en la poderosa industria automotriz alemana, el Tribunal de lo Contencioso-Administrativo alemán determinó este martes que las ciudades alemanas pueden prohibir la circulación de los coches diésel más contaminantes para combatir la polución del aire. La Corte, con sede en Leipzig, rechazó de esta forma el recurso presentado por dos estados federados alemanes contra la decisión de sendos tribunales de Stuttgart y Düsseldorf, que habían autorizado la prohibición de circulación para los modelos especialmente contaminantes decretada por los Ayuntamientos de ambas ciudades.