Los españoles cada vez utilizan más la tarjeta en detrimento del efectivo, que se ha hecho más difícil de conseguir porque hay menos cajeros y porque las comisiones por obtenerlo son más altas. Según los datos del Banco de España, durante el primer trimestre se gastaron con ‘plástico’ 30.327 millones de euros, un 9,03% más que el mismo periodo del año anterior, mientras que se sacaron 27.387 millones de las máquinas, un 2,95% más.