La nueva normalidad tras el duro confinamiento de la primavera, que en la esfera económica se tradujo en una reapertura de las economías, no ha sido suficiente ni para decir adiós a las pérdidas ni para rebajar el endeudamiento. En un contexto de caída de ingresos y de mantenimiento de los costes, el pasivo prosigue su ritmo ascendente. En los primeros nueve meses de 2020 la deuda de las cotizadas no financieras del Ibex 35 ha aumentado en 4.914,2 millones, alza que en los últimos 12 meses se modera a los 4.593 millones. A cierre de septiembre el endeudamiento de las grandes cotizadas se situaba en los 162.594,2 millones frente a los 158.001,6 millones registrados un año antes.