“No podemos seguir destinando energías y recursos a un proyecto que, después de tanto tiempo, no tenemos claro que pueda ver la luz”, aseguraron fuentes de los promotores. Los planes eran que en el edificio de 37.614 metros cuadrados abriera un establecimiento de la cadena Hyatt, con más de 400 habitaciones y un mirador turístico para aprovechar las vistas del tercer edificio más alto de Barcelona. El hotel, en pleno distrito tecnológico de la capital catalana, generaría 340 puestos de trabajo directos y 250 indirectos.