La solución adoptada por el MUR para el Popular hizo perder todo su dinero a los accionistas. El pánico a que eso ocurra aleja a los inversores de bancos con problemas. Esa huida, unida al juego de los bajistas, que apuestan a que la acción caiga, es un baldón. En esas circunstancias, Liberbank no encuentra un respiro y encaja la que, de confirmarse, será la décima caída en Bolsa seguida.

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