Fue la casa de baños medicinales de las familias pudientes del norte de Galicia y últimamente, a sus más de cien años, intentaba rehacer su vida como hotel de concentración de equipos de fútbol, del Dépor al Villarreal, pasando por el Zaragoza. El balneario de Guitiriz (Lugo), que funcionó como hospital militar durante la Guerra Civil, languidece hoy asfixiado por la deuda bancaria de su propietario, Andrés Conde Medín, que a sus 90 años asegura que es incapaz de gestionar un monumental complejo de 103 habitaciones, tres manantiales de aguas medicinales, un campo de golf, una mezquita construida durante la Guerra Civil para los soldados musulmanes del bando falangista y un jardín botánico.

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