Mientras toda España miraba a Cataluña, el 9 de octubre varias columnas de jubilados convocados por UGT y CC OO llegaron a Madrid para pedir “unas pensiones dignas”. Se intuía que iban a perder poder adquisitivo en 2017, pero la movilización pasó desapercibida. Meses después, la intuición se confirmó y la protesta ha resurgido con fuerza, pillando, de nuevo, desprevenida a esa España que pasa los días mirando a Cataluña y… Bélgica. Exigiendo en la calle mantener su poder de compra, los pensionistas incluso han forzado al Pacto de Toledo a abordar ya la cuestión.