Detrás de las cifras, desoladoras, hay rostros y vidas rotas, sin esperanza, sin nada. Cáritas presentó esta mañana en Madrid un informe con el título ‘Economía y Personas. Cambiando el foco cambiamos los resultados’, con datos de una actividad exitosa, pero colocó en el centro de la mesa de expertos a un parado de larga duración, José Manuel García, tirado en la calle durante meses. Ahora trabaja en una empresa agrícola de economía social impulsada por Cáritas Sevilla, llamada Bio-Alverde. Otras 16.500 personas sin esperanza encontraron empleo el año pasado a través de ese plan de “economía solidaria”, desde donde esperan dar el salto al mercado laboral ordinario.