Teresa Ribera (Madrid, 1969) tiene claros sus dos objetivos inmediatos: llevar al Congreso la futura ley de cambio climático —que la Cámara baja ya reclamó en 2011— y elaborar el plan energético para la próxima década que debe presentar ante Bruselas. La ministra para la Transición Ecológica sostiene que estos dos textos —claves para marcar el futuro energético y medioambiental de España— los tendrá rematados a final de año, entre noviembre y diciembre. Con el Gobierno anterior estas normas se retrasaron, entre otros asuntos, por las discrepancias entre los ministerios de Medio Ambiente y Energía. Ribera tiene ahora ambas competencias.