Lo que sorprende no es que le hayan dado el Nobel de Economía a Richard Thaler, que ha demostrado que las personas somos irracionales como agentes económicos, sino que las teorías tradicionales supusieran lo contrario. La irracionalidad humana es un presupuesto de la psicología por lo menos desde Freud, y una sospecha generalizada entre científicos, publicistas y tenderos de toda la vida de Dios, pero los modelos económicos vivían felices bajo la chocante hipótesis de que la gente y los mercados actúan de manera racional. No lo hacen, y esta percepción vale un millón dólares en nuestros días.

Seguir leyendo.