No todas las compañías bien gobernadas son longevas. Pero todas las compañías longevas están bien gobernadas. Por eso el análisis de este último extremo se ha convertido en rutina para cualquier inversor que se precie.
No todas las compañías bien gobernadas son longevas. Pero todas las compañías longevas están bien gobernadas. Por eso el análisis de este último extremo se ha convertido en rutina para cualquier inversor que se precie.