Este verano, el timo de las falsas intoxicaciones denunciadas por turistas británicos en España para conseguir jugosas indemnizaciones va a ser más difícil. El Gobierno británico va a poner en marcha en las próximas semanas una medida que ya anunció hace meses y que, en la práctica, supone abaratar la vía judicial de modo que los turoperadores puedan combatir en los tribunales las falsas reclamaciones. Hasta ahora, esta vía era tan costosa que estas empresas, tras recibir la denuncia, solían pactar una indemnización con el cliente fuera de los juzgados. Luego descontaban ese importe a los hoteles españoles. Con la reforma, se animarán a impugnar judicialmente las reclamaciones, lo que disuadirá de fingir diarreas a los veraneantes tentados a hacerlo.