La corrección tenía que llegar a la Bolsa y ayer pareció el momento. La intensidad de las ventas con que comenzó la jornada se fue moderando pero dejó el toque de atención al mercado que muchos ya anticipaban y los inversores encontraron en el temor a un freno al crecimiento económico y en la retirada de estímulos de la Reserva Federal los argumentos para la recogida de beneficios.