Los argumentos del mercado para que BBVA siga adelante con la opa

BBVA ha tenido a su disposición una batería de argumentos a favor de seguir adelante con la oferta inicial que lanzó en 2024 para tratar de hacerse con el control de Sabadell a pesar del impacto de las medidas aprobadas por el Gobierno.

Uno de los factores es el encaje estratégico de la operación para BBVA. Desde que el martes pasado se publicó la resolución del Consejo de Ministros, los analistas BNP Paribas, Barclays, Alantra y Autonomous, entre otros, han apuntado a que buena parte de la lógica financiera que apoyaba la opa se ha volatilizado. Sin embargo, puede pesar más para el banco la «lógica estratégica a largo plazo», puntualizan fuentes financieras próximas a la entidad.

Para BBVA, la adquisición de Sabadell en este momento ha de tener sentido desde el punto de vista de los números y el retorno esperado. Pero para el grupo presidido por Carlos Torres el horizonte temporal de esta potencial adquisición «cubre un periodo mucho más largo que el de la mayoría de los inversores institucionales», según reconocen los analistas de Autonomous, lo que implica una percepción distinta de lo que hace que una transacción sea oportuna y que puede dar pie a que la entidad se plantee continuar con la opa incluso aunque los retornos y las sinergias previstos en un medio plazo se hayan visto recortados de forma radical.

Otra de las razones esgrimidas es la credibilidad de la cúpula ejecutiva de BBVA de cara al futuro. La entidad ha manifestado desde el principio de la opa que la operación tenía sentido y rentabilidad incluso en un escenario de no fusión. Así lo reflejó también en documentos oficiales dirigidos al mercado.

En este contexto, mantener el plan inicial no solo blindaría la credibilidad de Carlos Torres y su equipo, sino que sería percibido por el mercado como «algo positivo a largo plazo», opina Autonomous. En caso de que continuase con la oferta sin una subida de la cuantía, el banquero lograría además minimizar el riesgo de críticas por pagar un precio excesivo por Sabadell, en un contexto en el que la rentabilidad potencial de la transacción se ha venido abajo por las condiciones del Ejecutivo.

Relacionado con este factor, fuentes financieras creen que seguir adelante con la opa (e hipotéticamente acabar controlando Sabadell) no reduciría las opciones del banco en caso de que finalmente optase por acudir a los tribunales contra las medidas del Gobierno. Es decir, que no es condición imprescindible para el banco retirarse de la operación para poder pleitear como perjudicado.

Voz para los accionistas

Otro argumento que abunda en la idea de que BBVA mantenga su plan de seguir adelante con la opa es el de que los accionistas de Sabadell sean finalmente quienes decidan sobre la operación.

En el proceso iniciado en mayo de 2024, ya han podido opinar los accionistas de BBVA, los gestores de ambas entidades, los supervisores, los reguladores y hasta el Gobierno. Pero no los dueños legítimos del banco catalán.

Durante meses, Carlos Torres y otros ejecutivos de BBVA han insistido en la necesidad de que fueran los accionistas de Sabadell los que decidieran (contraponiendo su derecho a las intromisiones políticas desencadenadas en esta operación). «Está en su mano continuar con esta idea y dejar que sean los dueños del capital del banco los que digan qué les parece la oferta», concluyen fuentes financieras al corriente de la opa.

El riesgo de que llegue un nuevo competidor es otro de los factores que incitan a BBVA a seguir con sus planes. Lo señalan los analistas de BNP Paribas en un reciente informe en el que advierten de que una retirada por parte del banco de origen vasco podría abrir la puerta a que una tercera entidad decidiese buscar una fusión con Sabadell, cerrando gran parte de las opciones de crecimiento inorgánico en el mercado español.