El Banco de España diferencia tres criterios clave: la demanda, los criterios para aprobar el crédito y las condiciones con las que se concede. En España, resume, ha crecido la demanda de crédito procedente de los hogares, mientras que se mantiene estable la de las compañías. Sobre los criterios de aprobación, dice, se relajaron algo con los hogares, mientras se mantienen sin cambios los de la financiación a las empresas. Y en cuanto a las condiciones, también cree que los bancos han abierto la mano más con las familias.