
La crisis de Francia resucita el fantasma del nexo banco-país. Las fuertes compras de bonos de los cuatro últimos años han disparado el peso en los balances.
El bucle diabólico ha resucitado. El riesgo de que la crisis de un país arrastre a la banca a través de las carteras de deuda soberana ha vuelto a primer plano alentado por la tormenta que se vive en Francia. España está por ahora lejos de los focos, pero los bancos han disparado las compras en los últimos cuatro años y ahora sus balances están plagados de bonos gubernamentales.
Es un miedo que se creía superado después de convertirse en el dolor de cabeza estrella de la crisis del euro de principios de siglo. Los bancos hicieron los deberes: redujeron sus carteras y relajaron los vínculos. La era de los tipos en el subsuelo hizo el resto. La rentabilidad de la deuda soberana era mínima, así que el interés por hacerse con ella estaba tan congelado como el precio del dinero.
Hasta que el Banco Central Europeo (BCE) comenzó en 2022 a subir las tasas oficiales. Los bonos soberanos recuperaron el atractivo. Santander, BBVA y Sabadell se lanzaron a comprar. CaixaBank no lo hizo porque ya tenía bastante con los miles de millones que heredó de Bankia.
Podio
La banca española es ahora la tercera entre los grandes países de la Unión Europea con una mayor exposición a la deuda soberana en general (no solo la nacional), según los datos de la agencia de ráting DBRS. Solo Portugal e Italia tienen más.
Grecia está también en el grupo de los bancos con más tenencias, mientras que los franceses han incrementado solo muy ligeramente sus posesiones desde 2019, lo mismo que los neerlandeses. Los alemanes incluso las han reducido.
Los datos son a cierre del primer semestre y están medidos en porcentaje del capital de máxima calidad (CET1) que representa la deuda soberana que tiene cada sistema bancario. Portugal e Italia superan el 350% y España lo roza, cuando en 2019 rondaba el 260%. Francia tiene el 250% y Alemania, el 200%.
La media de la UE está en el 264%, frente al 214% de 2022, y eso que el capital del sector ha aumentado en ese plazo. En dinero contante y sonante, la banca europea tiene 4,54 billones de euros en deuda soberana, un 44% más que en diciembre de 2022.
Riesgos
DBRS no cree que la banca esté en peligro. Los rendimientos de la deuda soberana europea están en máximos de más de una década, algunos déficits (como el de Francia) se han descontrolado, los costes de financiación de los países han subido y los bancos tienen más dinero comprometido, pero la situación es diferente, asegura.
«El vínculo tradicional entre los bancos y los emisores soberanos se ha vuelto menos directo, ya que las entidades europeas están menos concentradas en sus propios países y el marco de supervisión es más sólido que en episodios de tensión anteriores», señala.
«No obstante, la exposición de los bancos europeos a la deuda soberana sigue siendo relevante. Dicho esto, esperamos que el impacto sea manejable, dada la elevada proporción de deuda soberana mantenida a coste amortizado, la mejora en la generación de beneficios y la mayor solidez de sus balances«, añade.
Otros analistas tienen más cautelas. El riesgo es que los problemas de Francia arrastren a Italia, un país cuyas cuentas públicas también muestran debilidades y en el que los bancos tienen una mayor proporción de deuda soberana, señalan fuentes financieras. A partir de ahí, el contagio se extendería.
Diversificación
Estas fuentes añaden que es cierto que los bancos han diversificado más su deuda en los últimos años, pero en muchos casos dentro de Europa, porque es la zona donde los bonos soberanos están libres de riesgo y computan en su totalidad para las ratios de liquidez que tiene el sector. El nexo con el propio país se reduce, pero crece el que tienen con los vecinos.
Es lo que han hecho los bancos españoles. Santander está a la cabeza, con 75.900 millones de euros en deuda soberana española. Es el 46% de su cartera total, pero tiene 20.000 millones en otros países del continente y 8.250 millones más en Openbank Europa.
CaixaBank lo tiene repartido casi a partes iguales, con 38.800 millones de euros en España y 33.265 millones en otros países de la Unión Europea. A BBVA y a Sabadell les gusta Italia. El primero tiene casi 9.000 millones en bonos soberanos italianos y el segundo, 5.300 millones.
BBVA suma a eso 33.400 millones en España y un total de 54.800 millones en la zona euro. Sabadell roza los 20.000 millones en bonos españoles.
Los cuatro grandes bancos tienen en total 167.800 millones de euros en deuda soberana española y casi 260.000 millones si se computa su exposición total a Europa.